Las cifras de personas contagiadas de coronavirus sigue en aumento a pesar de las medidas impuestas por los gobiernos de cada país. Así mismo, el número de pacientes fallecidos continúa creciendo y con esto, una gran incertidumbre se percibe alrededor del mundo.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido que los síntomas relacionados a esta enfermedad son la fiebre, dolor de garganta, tos y la dificultad para respirar, últimamente se han identificado otros, principalmente en bebés y niños, que podrían estar relacionados con la presencia del virus.

Un nuevo estudio dermatológico en España ha presentado la teoría de que el COVID-19 puede manifestarse a través de enrojecimiento y/o hinchazón de las extremidades de los pacientes.

Según la especialista Cristina Galván este síntoma se ha convertido en una constante entre los casos más jóvenes.

“La dermis de las extremidades tiende a enrojecerse en un sector de la población que en primera instancia no se consideran ‘en riesgo’. La inflamación rojiza se está produciendo mayormente en los casos donde existen síntomas leves o muy tempranos de COVID-19 (…) aunque esta nueva señal tampoco podría limitarse a menores de edad.” – comentó la doctora Galván.

Si llegaran a ser confirmados como síntomas oficiales, su detección sería más oportuna, pues al ser más visibles, los pacientes podrían acudir al médico con mayor rapidez para ser atendidos. Por esto, la doctora Galván hizo un llamado a los padres a prestar más atención en la piel de sus hijos pues de notar ampollas o enrojecimientos inusuales, podría tratarse del virus.

“Además de enrojecimiento en manos, pies, dedos, talones y tobillos, han existido casos positivos de COVID-19 que se acompañan con erupciones parecidas a las propias del sarampión. Hay pacientes que desarrollan puntitos de color violeta y requieren de especial monitoreo: las ampollas pueden ulcerarse e infectarse fácilmente.” – añadió la doctora.

 

Finalmente, la doctora Galván pidió ser responsables con cualquier irritación presentada en nuestros hijos, pues aunque puedan parecer “superficiales” podrían no serlo. Sin embargo, también solicitó ser prudentes y evaluar antes de acudir al médico para seguir los protocolos de salud.

Tanto la doctora Galván como otros especialistas continúan estudiando este nuevo posible síntoma, por lo que hasta el momento no sería un indicador concluyente de ser portador del virus.