Si tan sólo los hijos se hicieran cargo de sus padres cuando estos envejecen, en los asilos no habría tantos ancianos tristes esperando su último día.

Es lamentable que abuelos y abuelas pasen sus últimos días en un asilo esperando ser visitados por sus seres queridos, por desgracia estas visitas nunca ocurren y ellos pasan los días tristes y desilucionados.

En un asilo de una pequeña ciudad de Australia, un pobre anciano tenía mucho tiempo ahí.

Antes de morir este hombre dejó un valioso y sincero mensaje que ha conmovido a muchas personas. Después de que el hombre murió, una de las enfermeras comenzó a limpiar la habitación donde dormía para ser ocupada por otra persona, fue entonces cuando encontró una carta que la conmovió tanto que decidió compartirla con un diario local.

Las palabras de este hombre muestran la gran sabiduría que adquirió a lo largo de su vida. Seguramente estas palabras te servirán bastante, no dudes en leer la carta completa.

Esto es lo que decía la carta que el hombre escribió antes de morir:

“Escribo estas palabras para expresar lo que siento, tal vez no sea leído pero aun así lo hago.

Enfermeras ¿qué es lo que piensan cuando me ven?

A caso ven a un viejo triste, un poco tonto y muy difícil de tratar.

A caso ven a alguien sin ganas de vivir y muy distraído.

A una persona que no puede comer por si sola y que jamás responde a una pregunta.

A esa persona a quien le tienen que decir “al menos podrías intentarlo”.

A quien parece no tener idea de lo que hacen.

A quien no tiene idea en donde dejas las cosas y que siempre las obliga a buscármelas.

A esa persona que ocupa la mayor parte de sus días en largos baños y alimentándose.

Es por eso que vuelvo a preguntar ¿qué es lo que piensan cuando me ven?

Entonces lean bien que les diré quien soy.

Soy un niño de 10 años con padre y madre con hermanos y hermanas que me aman y los amo.

Soy un chico de 16 años con sueños y con ganas de encontrar el amor.

Un novio de 20 años con mucho amor que dar que aun recuerda las promesas que realizó.

Soy un joven de 25 años con hijos a los que ama y cuida y a los que les da un hogar.

Soy un hombre de 30 años que ve crecer a sus hijos muy rápido, pero que los ama incondicionalmente y que ese amor jamás se terminará.

Soy un hombre de 40 años que ha visto crecer a sus hijos y que se han marchado de casa, pero que aun tiene a su esposa para acompañarla por el resto de su vida.

Soy un hombre de 50 años que vuelve a sostener a un bebé y ve a su familia crecer más y más.

Soy un hombre que ha perdido a su mujer y que cada día se siente más triste y se estremece.

Mis hijos ya tienen su propia familia y me pongo a pensar en todo lo que he vivido y el amor que he tenido y perdido.

Ahora me he convertido en un anciano y el tiempo me ha cobrado los años.

Me río de mi mismo como un idiota y de todo lo que he vivido.

Mi cuerpo comienza a decaerse, mi fuerza y vitalidad comienzan a acabarse.

Ahora soy como un tronco que no se mueve, que ha perdido su corazón.

Aunque sea un hombre viejo aun vive dentro de mi un hombre joven.

Mi corazón cada día está más acabado pero lleno de alegrías y a la vez tristeza y a pesar de todo aun vivo y amo.

Me pongo a recordar todo lo que he vivido y en todo lo que se ha esfumado.

Me pongo a pensar en que nada dura para siempre, así que mírenme bien para que se den cuenta que las personas mayores no somos viejos trastornados que no tienen idea de lo que hacen, somos hijos, hermanos, padre y esposo que han tenido una gran vida”.

No cabe duda que los hombres mayores son personas sabias que debemos de respetar y amar, por eso valora a tus abuelos, a tus padres y cuida de ellos como en algún momento ellos cuidaron de ti.

¿Qué opinas acerca de esta bella y conmovedora carta?

Fuente consultada: positivomundo

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