Los incendios forestales que han azotado las costas de Australia continúan dejando estragos en la zona. Cientos de especies animales han perdido la vida, y muchos otros se encuentran refugiados en distintos centros de cuidado animal, con la esperanza de sobrevivir a las quemaduras y recuperar su salud.

La heróica noticia de la mujer que habría arriesgado su vida para salvar a un koala de en medio de los incendios forestales de Australia, nos devolvió la fe en la humanidad y nos hizo entender que vale la pena luchar para que cualquier ser vivo tenga una vida digna.

Lamentablemente el koala de esta historia a quien nombraron Lewis, perdió la vida la noche de ayer, tras haber sido rescatado y llevado de emergencia al centro Port Macquarie Koala Hospital.

Los médicos veterinarios aseguraron que hicieron lo que estuvo en sus manos para mejorar las condiciones en las que se encontraba el pequeño animal; sin embargo, sus quemaduras no mostraron mejoría con los cuidados que se le brindaron, y que por el contrario, éstas empeoraron.

El hospital emitió un comunicado oficial en Facebook donde aseguró que Lewis recibía un alivio sustancial del dolor, al igual que el resto de los koalas refugiados, y que los primeros días eran cruciales tanto como para él como para cualquier ser vivo que enfrente quemaduras, pues generalmente las cosas empeoran antes de mejorar.

Tras varias evaluaciones de su tratamiento, los médicos veterinarios del Port Macquarie Koala Hospital declararon que “no mantienen a los koalas vivos solo para salvar sus vidas” es decir, si las quemaduras implican demasiado dolor y molestias, tomarán las medidas necesarias; ya que todo se trata del bienestar del animal ante todo.

El equipo de veterinarios estaba consciente de que la probabilidad de aplicarle la eutanasia a Lewis era alta y que esto podría generar enojo por parte de la sociedad. Sin embargo, era importante determinar que la situación de Lewis se encontraba dentro de la categoría de pronóstico reservado, pues su futuro era incierto.

El día de ayer lunes 25 de noviembre los médicos tomaron una decisión y comunicaron lo siguiente sobre el estatus de Lewis: “Lo hemos puesto bajo anestesia general esta mañana para evaluar sus lesiones de quemaduras y cambiar las vendas…Las quemaduras se han puesto peor, y lamentablemente no ha mejorado.”

Finalmente, Lewis falleció la noche de ayer, pues sus lesiones y dolor no eran tolerables y esto era lo más justo para el animal.