Mayra Rosales llegó a ser la mujer más gorda del mundo. Pesaba 500 kilos y esperaba la muerte postrada en una cama, porque no podía ni moverse sin la ayuda de alguien más. Sin embargo, gracias a la ayuda de especialistas y de ella misma logró transformarse y superar la terrible depresión que padecía e hiciera que se dejara morir lentamente.

La mujer, de ascendencia mexicana, vivía en una humilde vivienda en Texas cuando se llegó a conocer su trágica historia. A Mayra Rosales se le estaba acusando de asesinar a su sobrino, al que supuestamente había aplastado sin darse cuenta.

Luego se descubrió que Mayra Rosales estaba protegiendo a su hermana, quien mató a su hijo de un golpe en la cabeza. Sin embargo, la mujer captó la atención de todo el mundo por la obesidad mórbida que padecía.

Mayra Rosales no podía moverse por sí misma, vivía postrada e incluso su pareja solo podía limpiarla con baldes de agua. El exceso de peso había generado que sus músculos se atrofien y se llene de escaras que difícilmente podrían curar. Su situación era lamentable.

La mujer más obesa del mundo llevaba 10 años sin poder caminar y cuando fue atendida por un grupo de especialistas, Mayra Rosales solo estaba esperando la muerte y no creía que podría recuperarse y tener una nueva vida.

LA GRAN TRANSFORMACIÓN

Mayra Rosales se sometió a un bypass gástrico que le ayudó a perder gran cantidad de peso. Luego tuvo que seguir con varios procedimientos como 11 operaciones y, obviamente, una rigurosa dieta con la que logró perder alrededor de 400 kilos.

Posteriormente, Mayra Rosales empezó a hacer ejercicio y así lucir la figura que hoy lleva a sus cortos 34 años.

Ahora se siente una mujer bella, está felizmente casada y trabaja ayudando a personas que sufren el mismo problema que ella sigue batallando día a día.

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