Quien haya cuidado a un bebé sabe lo complicado que esto puede llegar a ser.

Ahora imaginemos viajar en avión con un bebé de un país a otro y si lo has hecho antes estarás de acuerdo en que puede llegar a ser una mortificación pues muchos pasajeros pudieran llegar a sentirse incómodos y ser muy evidentes de su disgusto, haciendo que el viaje se convierta en una mala experiencia.

Una joven madre temía viajar en un avión internacional, estaba muy preocupada porque no quería molestar a los otros pasajeros, así que decidió poner manos a la obra y su manera de actuar fue motivo de varios titulares.

Dave Corona era un pasajero a bordo del vuelo de Seul, Corea del Sur y se dirigía a San Francisco, EEUU. El vuelo duraría diez horas y no había sitio libre cuando de pronto Dave al abordar el avión se dio cuenta de que a un lado de él iría sentada una joven madre con su bebé de meses, inmediatamente pensó que sería un vuelo largo e incómodo, además de estar lleno de llanto y gritos. Lo único que no imaginó es que en su asiento habría una bolsita llena de golosinas.

Dentro de la bolsita de plástico había unos tapones para los oídos y algunos dulces coreanos, además de una notita que logró derretir miles de corazones:

“Hola, me llamó Junwoo y tengo 4 meses. Hoy viajo a los Estados Unidos con mi madre y mi abuela para ver a mi tía. Estoy un poco nervioso y asustado porque es mi primer vuelo, lo que significa que puedo llorar o hacer mucho ruido. Intentaré ir en silencio, aunque no puedo prometer nada. Por favor, discúlpame. Mi mamá ha preparado bolsitas de golosinas para ti. Tienes algunos caramelos y tapones para los oídos. Úsalos cuando haya demasiado ruido por mi culpa. Disfruta el viaje. Gracias. 🙂 ”

Para la buena suerte de la mujer, su gesto fue bien recibido por todos los pasajeros, ¿alguna vez te ha tocado que un pasajero haga este gesto para garantizar que tengas un buen vuelo? En total fueron 200 bolsitas con dulces y tapones las que la joven madre hizo.

Dave decidió compartir tal momento en las redes y la reacción de las personas fue grandiosa. Personas de alrededor del mundo elogiaron la acción de la madre, al final de cuentas los tapones no fueron usados por los pasajeros porque la bebé durmió todo el viaje pero las golosinas les endulzó todo el viaje.

Sin duda acciones como estas nos hacen seguir creyendo en la humanidad, tomar en cuenta al prójimo es una cualidad que todos deberíamos poseer.

El gesto de esta madre fue pequeño y sencillo, pero sin duda muy significativo para los demás.

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