Según informa el diario ABC.es, los países latinoamericanos afrontan el comienzo de la expansión del coronavirus con un mayor conocimiento sobre qué medidas pueden ser más efectivas para la contención de la pandemia. Aunque hay algunos mandatarios (especialmente Andrés Manuel López Obrador o Jair Bolsonaro) que hasta ahora no parecían haberse percatado de la gravedad del momento, otros en cambio han mostrado el liderazgo a seguir (quizás el más temprano fue el de Martín Vizcarra en Perú).

Está por ver cómo evoluciona la extensión del contagio en Latinoamérica: perjudica que los sistemas sanitarios sean en ciertos casos deficientes, pero beneficia el clima tropical de parte de la región, que podría atemperar la propagación del virus (en el Cono Sur, en cambio, se va hacia una estación de temperaturas más bajas). Sin embargo, lo que es seguro es que el periodo va a ser –está siendo ya– especialmente perjudicial para la economía.

La afectación más larga

La paralización de China en el primer trimestre ya afectó a los países que más exportan a aquel mercado o dependen mucho de unas materias primas que están en caída de precios. Y cuando ahora la gran potencia asiática se prepara para ponerse de nuevo de pie, la paralización de Europa y, seguidamente, de Estados Unidos, con pleno efecto en el segundo trimestre, seguirá manteniendo a Latinoamérica tirada en la lona, por las dinámicas añadidas de ruptura de las cadenas de suministros, colapso del turismo y contracción de las inversiones. Cuando Europa y EE.UU. se recuperen, la región estará paralizada por el cierre de las fronteras entre vecinos, por encontrarse aún ocupada en terminar de superar el Covid 19.

Siendo la última región (junto a África) en recibir el virus, Latinoamérica será la última en sacárselo de encima, pero además habrá sufrido las consecuencias económicas negativas desde el principio de la crisis global por el coronavirus hasta su final. Las economías de otras regiones habrán sufrido especialmente a lo largo de un trimestre: la latinoamericana a lo largo de dos, al menos.

Caída en recesión y colapso del turismo

Teniendo esto en mente, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de Naciones Unidas estima a día de hoy que la región podrá sufrir este año una contracción económica del 1,8% del PIB, lo que podría suponer un incremento del paro registrado en diez puntos. Según explicó el jueves la secretaria general de la Cepal, Alicia Bárcena, «esto llevaría a que, de un total de 620 millones de habitantes, el número de pobres en la región suba de 185 a 220 millones; en tanto que las personas ene pobreza extrema podrían aumentar de 67,4 a 90 millones».

La Cepal llama la atención sobre el especial nefasto efecto de la crisis en los países caribeños que dependen básicamente el turismo. «Si la prohibición de viajes a causa del virus se prolonga por uno, dos o tres meses», la actividad turística en Caribe en 2020 «se contraerá en 8%, 17% y 25%, respectivamente», dijo Bárcena.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) no ha avanzado de momento ninguna cifra sobre los efectos económicos de la crisis, si bien el director para el Hemisferio Occidental en ese organismo, Alejandro Werner, advirtió también el juevse que «un crecimiento negativo no es un escenario improbable». Si la OCDE prevé que el comercio global se reduzca este año entre un 0,9% y un 3,75%, no sería de extrañar que Latinoamérica caiga en recesión, sugirió Werner, quien en cualquier caso vaticinó un «impacto profundo» en la región.

Países mejor y peor preparados

En el aspecto de emergencia médica, el FMI señala que los países con «débiles infraestructuras» sanitarias y «limitado espacio fiscal para acelerar los servicios de salud y ayudar a los sectores y hogares afectados» se verán sometidos a una especial presión.

Utilizando el Índice de Seguridad Sanitaria Mundial de la Universidad John Hopkins y estimaciones propias, el FMI considera que los países mejor preparados por sus capacidades sanitarias o características de población y su distribución son México, Chile, Argentina, Brasil y Ecuador. Menos preparados están Colombia, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Panamá, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana y Jamaica. En del peor estadio se encuentran Honduras, Guatemala, Belice, Haití y Guyana (la clasificación no cuenta con mediciones de Venezuela, Cuba, Surinam ni Costa Rica).

Fuente: ABC.es

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