La falta de vivienda es un problema más habitual de lo que pensamos. Esta situación puede afectar gravemente a cualquier persona en todo el mundo.

En Estados Unidos, los veteranos son a menudo ignorados por la sociedad y pasan muy desapercibidos, pero algunos de ellos se encuentran en esta nefasta situación. Un día, el jeep de un veterano llamó la atención de Jake Holloway, el cliente de un supermercado de Iowa (Estados Unidos).

Según comunican WHO-TV, este hombre había estado comprando en Walmart, Altoona, durante varias semanas, y cada día veía un sospechoso jeep plateado estacionado en el aparcamiento del supermercado.

Con mucha curiosidad, un día decidió acercarse más al vehículo y Jake vio rápidamente que el Jeep Wrangler plateado tenía pegatinas de “Serví en el ejército” en los cristales, por lo que eso le obligó a decidirse a hablar con el conductor del auto. Pero cuando se acercó más, se quedó de piedra al ver lo que había en el interior del Jeep.

Jake Holloway publicó su experiencia en Facebook y escribió como había notado que el Jeep plateado llevaba estacionado varias semanas en el aparcamiento de Altoona Walmart y Target.

Cuando Jake vio las pegatinas en la ventana del auto, con la frase “Yo serví en Irak», decidió que necesitaba investigar más la situación.

No podía pasar de largo así que decidió hablar con Nick, así se llamaba el hombre del Jeep.

Jack supo enseguida, por las pegatinas, que Nick había tenido que sobrevivir a circunstancias muy duras, y este le contó que incluso después de haber servido a su país en el extranjero, su vida había continuado siendo difícil.

El veterano le contó a Jack que al volver de Irak su mujer le dejó. Y lo único que le quedaba después de todo, eran su Jeep y su fiel amigo; su perro.

Con una gran tristeza, Nick le explicó su desgarradora historia a Jake y le confesó que había estado durmiendo en su Jeep durante una temporada.

Había conseguido un empleo en el Departamento de Transporte, pero todavía no le habían pagado.

Después de escuchar su historia, Jake decidió ayudar a este veterano en dificultades de la única manera que podía.

Cuando Jack regresó a casa, publicó en Facebook su encuentro con el hombre, narró su historia y pidió ayuda a su comunidad.

Facebook / Love this pic

“Le dije que me gustaba su jeep. Y a él le gustaba mi Toyota”, dijo Jake.

“Y, le pregunté si estaba bien. Me dijo que se llamaba Nick y que cuando regresó del extranjero, su esposa lo había dejado. Se quedó solo con su Jeep y su perro. No tenía dinero. Me dijo que acaba de conseguir un trabajo pero que aún no le habían pagado. Dijo que había comenzado a vender cosas del Jeep para conseguir algo de dinero”.

Jake continua:

“Me rompió el corazón. Si quieres hacer algo por alguien de manera solidaria, por favor…», dijo Jake, suplicando a los demás para que ayudaran. “Si lo ves, ¡que algo bondadoso salga de tu corazón! Haz algo bueno por él o su mejor amigo (el perro boxer). Unos pocos dólares. Un regalo. Algo de comida para perros. Esa es mi petición. Me enferma ver a un soldado en la calle.”

Facebook / Jake Holloway

La publicación de Jack llegó al corazón de los vecinos y toda la comunidad respondió muy bien.

La trágica situación de Nick conmovió a la gente de Altoona y en tan solo algunas horas, la gente comenzó a llevarle dinero, tarjetas de regalo y comida para su fiel amigo.

Según cuenta WHO-TV, una persona extraordinariamente buena y amable incluso le pagó la estancia de una semana en un hotel a Nick y a su perro para que no tuvieran que seguir durmiendo en el jeep aparcado en el supermercado.

Facebook / Jake Holloway

Es muy emocionante ver como la gente de Altoona es capaz de moverse y organizarse para ayudar a una persona que está pasando un mal momento. Nick consiguió de su comunidad todo lo que necesitaba para salir del paso mientras esperaba el salario de su nuevo empleo.

Jack fácilmente podía haber seguido con su vida sin hacer nada al respecto, sin embargo, su generosidad hizo que Nick encontrara un lugar cálido para descansar y su perro fuera adecuadamente cuidado.

Esta historia difunde un mensaje de buena voluntad, generosidad y amabilidad … y esas cosas no tienen precio. ¿Qué habrías hecho tú? ¿No es una historia preciosa de generosidad? ¡Comparte esta historia en Facebook si estás de acuerdo!