Tim Wog piensa firmemente que todos, de una u otra forma somos capaces de mejorar el hábitat de la fauna nativa.

La mariposa Cola de golondrina de California es una esplendorosa especie que habita en América del Norte. Sus preciosos colores azules las hacen unas criaturas maravillosas para la vista y los coleccionistas consideran sus alas unas de las más magníficas de Norteamérica.

Pero debido a su belleza, el paso del tiempo está provocando que esta maravillosa especie haya comenzado a desaparecer y hoy en día es muy difícil ver alguna en la naturaleza.

Hasta que un hombre de California hizo algo increíble. Se esforzó en recuperar estas mariposas para fortuna de todos y logró que la especie regresara. Y es que él mismo afirma que todos podemos contribuir a conservar el planeta, incluso en nuestra propia casa.

Instagram/timtast1c/

Tim Wong, biólogo acuático de la Academia de Ciencias de California, se propuso recuperar esta especie de mariposas y su comienzo promete enormemente.

En 2012 emprendió una costosa búsqueda para conseguir primeramente la planta Aristolochia californica siendo esta la única fuente de alimento de esta especie de mariposas. Esta planta había desaparecido junto con la Cola de golondrina en su ciudad.

Afortunadamente dio con la planta en el Jardín botánico de San Francisco y pudo llevarse un poco, según cuenta a Vox.

Instagram/timtast1c/

El biólogo quitó malezas de su patio trasero y cultivó la planta, cuidándola y propagándola hasta crear un paraíso para las mariposas.

 “Construí un recinto con una pantalla grande para proteger a las mariposas y permitirles que se aparearan en condiciones ambientales exteriores: sol natural, flujo de aire, fluctuaciones de temperatura”, contó.

“El recinto especializado protege a las mariposas de algunos depredadores, aumenta las oportunidades de apareamiento y sirve como un entorno de estudio para comprender mejor los criterios que buscan las mariposas hembras en su planta huésped ideal”.

Instagram/timtast1c/

Cuando Wong tuvo el hábitat listo para ellas, pudo obtener un permiso para tener un pequeño grupo inicial de 20 orugas que llevó a su patio trasero y dejó sobre las plantas para que se alimentaran de ellas.

“Se alimentan como un pequeño ejército. Ellos deambulan alrededor de la planta de hoja en hoja, masticándola en grupo”, dijo Wong.

Unas 6 semanas después, alimentándose vorazmente, las orugas se convirtieron en mariposas y las hembras comenzaron a poner unos pequeñísimos huevos rojos en los tallos de las plantas.

Podía observarse el éxito de Wong. Después de varias generaciones perdidas, las mariposas empezaban a multiplicarse de forma exponencial. El biólogo comenzó también a donar orugas a jardines botánicos para ayudar a extender de nuevo la especie Cola de golondrina.

Instagram/timtast1c/

Otros conservacionistas han repoblado la especie de mariposa en algunos condados cercanos como Santa Cruz y Sonoma. Pero Wong ha realizado el primer y único intento con éxito en San Francisco.

Ya lleva un tiempo con esta labor y durante los últimos 7 años, ha cultivado más de 200 plantas sin herbicidas ni pesticidas.

“Mejorar el hábitat de la fauna nativa es algo que cualquiera puede hacer. La conservación y la administración pueden comenzar en su propio patio trasero“

Instagram/timtast1c/

¿Te animas a poner tu granito de arena para ayudar a la naturaleza a continuar viva?  Comparte este gesto tan bonito con tus amig@s para que se animen a colaborar con nuestro planeta.

COMPÁRTELO CON TUS AMIGOS: