No presentó síntomas usuales de la enfermedad y hoy perdió la vida

Skylar Herbert era una pequeña que vivía en Michigan, pasó dos semanas conectada a un ventilador y hoy perdió la pelea contra el COVID-19.

No le fue aplicada la prueba hasta después de presentar un dolor de cabeza proveniente de una forma rara de meningitis e inflamación cerebral.

La madre, LaVondria, dijo que los médicos le comunicaron que tenía muerte cerebral tras estar semanas luchado con el virus.

“Decidimos sacarla del ventilador hoy porque su mejoría se había detenido, los médicos nos dijeron que era posible que tuviera muerte cerebral, y básicamente sabíamos que no volvería a nosotros“, dijo LaVondria Herbert, la madre de Skylar, al sitio “Detroit News”.

Skylar se convirtió en la primer menor que muere en Michigan, antes de ella, la persona más joven en morir a manos del virus tenía 20 años, de acuerdo al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan.

Skylar fue admitida en el Hospital el 29 de marzo tras desarrollar meningoencefalitis, una complicación rara del coronavirus, que causó inflamación del tejido cerebral y una lesión en el lóbulo frontal, dijeron sus padres.

‘La pérdida de un hijo, en cualquier momento, bajo cualquier circunstancia, es una tragedia. Estamos desconsolados porque COVID-19 le ha quitado la vida a otro pequeño en el mundo. Extendemos nuestra más profunda simpatía a la familia de Skylar y a todos los demás que han perdido a un ser querido por este virus ”, comentó un portavoz del gobierno.

Sus padres llevaron a su hija al médico el 23 de marzo por un dolor de cabeza que no cesaba y que no se alivió con medicamentos. La niña tuvo un examen donde dio positivo por faringitis estreptocócica, y la enviaron a casa con antibióticos.

“Había estado llorando toda la noche y decía que el dolor de cabeza no paraba“, comenta su madre, LaVondria Herbert, de 46 años.

Entonces sus padres llevaron a Skylar al hospital Beaumont Royal Oak, donde tras una serie de pruebas, dio positivo por coronavirus. El dolor de cabeza y fiebre fueron considerados como parte de los síntomas de la enfermedad.

“Regresamos a emergencias en el campus de Farmington del Hospital Beaumont porque noté que mi esposo estaba tosiendo y tenía dificultad para respirar”, dijo LaVondria.

La madre comenta que esperaron en el auto por el padre y la pequeña comenzó a quejarse del dolor de nuevo y comenzó a vomitar. Comenta que su temperatura llegaba hasta los 38º C y tener una convulsión después.

Tras estos hechos la menor fue hospitalizada donde, dos semanas después, murió por complicaciones con el virus.

Hasta el día de hoy, la familia no sabe donde pudieron contraer el virus.

Salir a la calle es una actividad que muchas personas deben hacer por su trabajo. Hagámoslo con las medidas necesarias para evitar el contagio del virus. Comparte esta historia para alertar a todos de lo peligroso y desconocido que es el virus todavía.