Las declaraciones que dio siguen siendo un misterio

Dar con el origen del coronavirus ha sido una tarea difícil para el mundo. En un planeta sumido en las teorías conspirativas o culpando a las redes 5G, la razón más probable, el contagio por un animal a un ser humano, ha perdido creencia como principal causa.

Al contrario de esto, se han abierto grandes debates sobre el manejo del gobierno Chino sobre la situación de la pandemia, debido a su ya conocido afán de no dar toda la información completa al resto del mundo.

Esto se agrava por la desaparición de la doctora Ai Fen, quien fue la primera en alertar a la comunidad médica en china sobre un virus similar al SARS en Wuhan y que al día de hoy no se sabe donde está.

El miedo que se encuentra entre la familia y sus colegas aumenta la posibilidad de que ella haya sido desaparecida por su gobierno debido a las denuncias que realizó sobre el coronavirus.

La doctora Fen había ya enfrentado represiones duras, y sin precedentes por el Hospital Central de Wuhan, tras compartir una imagen de un paciente etiquetado con “Coronavirus del SARS”

Esa foto llegó hasta las manos del doctor Li. Wenliang quien decidió hacerlas públicas llevándolo a un castigo severo por parte del gobierno chino bajo el cargo de “difundir ilegalmente información falsa en internet”.

El doctor Wenliang murió por el virus del cual estaba tratando de advertir. Mientras Ai Fen siguió denunciando en perfil bajo.

Denunció la mala gestión del hospital donde labora sobre como se estaban abordando los casos de contagio. También criticó al gobierno por mentir y encubrir información sobre el virus.

Las autoridades de Bejín comenzaron a castigar a cualquier doctor que diera información sobre el coronavirus al principio y negaron el hecho de que se pudiera transmitir de persona a persona, empeorando la situación de contagios que hoy conocemos.

Ante la catástrofe del mal manejo de la situación, el Partido Comunista censuró los medios y estuvo manipulando las cifras, que se estipulan podrían ser hasta 10 veces más grandes que las reveladas actualmente.

La doctora Ai Fan declaró en un tono afligido por no poder haber hecho más:

“Si hubiera sabido lo que habría sucedido hoy, no me habría importado la reprimenda. Le habría dicho todo a quien quiera y donde quiera”.

La doctora fue la primera en dar a conocer el caso de un nuevo virus el 30 de diciembre y compartió una imagen del uniforme de la persona contagiada a un grupo de colegas médicos.

Cuando el personal del hospital de Wuhan se dio cuenta lanzaron una serie de represiones duras contra la doctora Fan.

“Estaba en shock. ¿Qué hice mal? Sabiendo el hecho de que se ha encontrado un virus significativo en un paciente, ¿cómo no puedo responder cuándo otro médico pregunta al respecto?”

Tanto las declaraciones como la imagen han sido retiradas de las redes y fue a través de una página social, similar a Twitter, llamada Weibo que se dieron a conocer las declaraciones y las fotos.

“Yo fui quien entregó los silbatos. Este incidente ha demostrado que todos necesitan tener sus propios pensamientos porque alguien tiene que dar un paso al frente para decir la verdad. El mundo necesita diferentes tipos de voces” comentaba Fen el la desaparecida entrevista.

Al día de hoy no se sabe donde se encuentra la doctora y se teme por la vida de sus amigos y familia.

Comparte esta nota, hagamos viral la desaparición de la doctora, es necesario tener las respuestas sobre qué pasó en Wuhan.