Por primera vez en 71 años el jardín Keukenhof no ha abierto sus puertas.

El fotógrafo de paisajes Albert Dros de Holanda tuvo un permiso especial para poder llevar la belleza del jardín para todos.

“Este año es ‘especial’. Keukenhof está cerrado, pero eso no significa que no haya flores“, explica Albert. “Al contrario, Las flores se ven increíbles y reciben tanta atención y cuidado como siempre. Los jardineros siguen haciendo su trabajo con la misma pasión con la que lo han hecho siempre, porque incluso sin personas la naturaleza y el espectáculo del jardín continúan“.

El fotógrafo lleva capturando este paraíso desde que recuerda, pero esta vez es la primer vez que tiene la oportunidad de verlo sin personas.

Esto parecía imposible, hasta abril de 2020 de este año. Con el virus COVID-19 manteniendo a todos en casa y turistas lejos, sabía que esta iba a ser mi única oportunidad para poder fotografiarlo así”, cuenta Dros, “me puse en contacto con el jardín de tulipanes y tuvieron la amabilidad de dejarle tomar fotografías por un día”.

Esta ocasión se siente distinta pues él ha tenido la oportunidad de ver el parque como nadie nunca en la vida. Poder disfrutar de la vista solo para su cámara.

“A veces me sentaba al lado de las flores y el agua, disfrutando de la naturaleza durante 30 minutos. Fue una experiencia mágica. No tener gente en el parque me permitió fotografiar caminos y ángulos de una manera que normalmente no se puede ver debido a las multitudes”, reconoce.

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