Tommy Marsh, un pequeño de 3 años de edad ha tenido que ser internado de emergencia en el hospital tras haber dado positivo a coronavirus.

El pequeño se había enfermado en la guardería, y poco a poco comenzaba a presentar síntomas del virus como una fuerte tos, sin embargo, sus padres nunca creyeron que pudiera estar contagiado de COVID-19.

Cuando su mamá Sarah notó que Tommy no mostraba mejorías y que incluso su condición comenzaba a empeorar, no lo pensó más y lo llevó al hospital el pasado 23 de marzo. Ahí los médicos lo atendieron e ingresaron a cuidados intensivos.

Como Tommy tenía dificultad para respirar, los doctores le pusieron un respirador artificial para que se estabilizara. Afortunadamente el pequeño comenzó a recuperarse y hoy se encuentra en aislamiento recuperándose desde casa.

Ante el gran temor que sentían sus padres y la impotencia que sintieron de verlo ahí conectado y sin poder moverse, su madre tomó un par de fotografías para mostrarle al mundo que esto es real, que la crisis existe y que debemos tomarla con seriedad.

Sarah no pudo más y explotó contra todos aquellos que siguen saltándose las normas oficiales, contra todos los que creen que es un juego y pidió que por favor se atiendan las instrucciones y permanezcamos en casa para que ninguna otra madre tenga que ver a su pequeño así.