Tuvo que investigar sobre el pasado de su nueva bebé y descubrió algo impresionante.

Katie jamás imaginó que sería una madre soltera. A pesar de estar casada, se divorció a sus 30 años y se mudó a una nueva casa en Colorado, Estados Unidos. Comenzó desde cero después de su matrimonio y decidió adoptar a un pequeño que fue abandonado en el hospital cercano a su hogar.

Grayson, su nuevo hijo adoptivo, se convirtió en su todo, un año después el juez por fin dictó Katie tenía la entera patria y potestad del pequeño de 11 meses. La nueva madre pensó en adoptar a otro pequeño pero jamás imaginó qué tan rápido sucedería.

Justo cuando Grayson estaba por cumplir un año recibió una llamada de la trabajadora social que le ayudó con el proceso de su primer hijo y esto cambió para siempre la vida de Katie.

Otro bebé recién nacido había sido abandonado en el mismo hospital donde encontró a Grayson, esta vez era una niña. A pesar de las dudas que tuvo al principio, algo dentro de Katie le decía que la adoptara también. Después de unas llamadas con sus familiares y amigos decidió ir por la pequeña.

En cuestión de horas Hanna, la nueva hija adoptiva, ya se encontraba en casa. Katie pudo ver el brazalete del hospital que tenía la bebé y se quedó asombrada. El nombre de la madre que aparecía en el brazalete era el mismo que tuvo en su brazalete Grayson. No solo eso, sino que el cumpleaños era el mismo y en ese momento decidió investigar más.

Aunque le tomó un tiempo dar con la madre, ella le confirmó a Katie que antes de Hanna había dado a luz a un niño, esto provocó que quisiera hacerles una prueba de ADN. Según el portal ‘Good Morning America’, donde Katie dio una entrevista, el resultado arrojó que ellos son medios hermanos.

Ahora Katie esta feliz de haberle hecho caso a la voz dentro de ella que le decía que fuera por Hanna. Al día de hoy ambos crecen con su nueva madre y ella esta orgullosa por este regalo que la vida le dio.

¿Coincidencia o destino? Nunca los sabremos, pero esta historia es la de un final feliz para dos pobres angelitos que merecían un hogar lleno de amor. Comparte esta nota y la felicidad de Katie que tiene por poder adoptar a estos medios hermanos sin saberlo.