Christina Phillips una joven de 27 años de South Haven, Mississippi, EE.UU se vio obligada a postrarse y no salir de su cama por culpa de su obesidad. La joven pesaba 320 kilos y no podía valerse por sí misma, pues requería y dependía de la ayuda que su esposo y madre le daban.

Su calidad de vida era nula, Christina no podía realizar ninguna actividad básica por ella misma, lo cual comenzó a convertirse en una carga para quienes convivían con ella.

El motivo de su obesidad tan elevada fueron un par de traumas que se originaron cuando Christina era apenas una niña, pues desde muy pequeña presenció varias peleas y conflictos de sus padres que la llevaron a la depresión y que a su vez, desataron su obsesión por comer para sentir alivio y desestresarse.

Con tan solo 12 años de edad, Christina ya pesaba más de 136 kilos y con esto, su calidad de vida comenzaba a disminuir. Con el paso de los años, su delirio por comer aumentaba al grado de llegar a pesar 294 kilos lo que la obligó a permanecer en casa, pues ya no podía salir a caminar, y ya no sentía la confianza para hacerlo. Afortunadamente, Christina hizo frente a su problema y se inscribió al programa de televisión “My 600-lb life” donde comenzó con una nueva vida.

Para poder lograr la pérdida de peso, los médicos encargados de su caso le indicaron que era necesario someterse a una cirugía de ByPass la cual le haría bajar muchos kilos de manera más rápida, pero para poder hacer esto era necesario que primero hiciera dietas y ejercicios para llegar a un peso adecuado en el cual su vida no corriera riesgo con la operación.

Con mucho esfuerzo y dedicación, Christina comenzó a bajar de peso hasta llegar al solicitado por su médico y finalmente se sometió al ByPass donde después de varios meses logró perder  3/4 partes de su peso original.

Además de la operación, la joven tuvo que continuar con un estricto plan alimenticio y una rutina de ejercicios que facilitaron la pérdida de peso. Aunque el proceso no fue nada sencillo, Christina logró su objetivo y ante la gran cantidad de kilos perdidos fue sometida a una cirugía donde le quitaron el exceso de piel, haciendo que su apariencia luciera mucho mejor.

“Antes no podía caminar ni dos metros sin sentir que iba a morir. Ahora, podría hacer casi cualquier cosa que me propusiera. Las cosas simples de la vida son agradables para mí. Solo caminar y poder ir al parque con mi sobrino, me hacen muy feliz.” – comentó Christina.

Hoy Christina pesa únicamente 83 kilos, luce irreconocible y más guapa que nunca no solo por su apariencia, sino por su estado de ánimo que la hace verse más linda. La joven finalmente ha recuperado su vida, realiza sus actividades sola y sale a las calles sin problema alguno.

Felicidades! Comparte su ejemplo con todos tus amigos!

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