Un hombre dio una lección de amor al mundo

Si algo es real, es que el coronavirus vino a cambiar la forma en que nos relacionamos con todos. Al no poder acercarnos, tener que estar a la distancia y evitar el contacto por el riesgo de contagio, nuestra costumbre de la cercanía desapareció, al menos momentáneamente.

Eso lo tiene presente Nick Avtges, un hombre de 88 años, de Massachusetts, que hizo hasta lo imposible para ver a su esposa y ahora deja una imagen memorable para todo el planeta.

Nick y Marion tienen 61 años casados, desde 1960 no se han separado ni un momento. Ahora que Marion está en un asilo, el hombre ha sido ejemplo de que el amor es eterno, pues todos los días iba a visitarla. Ahora con la contingencia por COVID-19 no ha podido verla desde hace un mes.

Su hija, al ver la situación, supo que su padre estaba triste de no poder ver a su madre y quería ayudarlo.

“Mis padres han sido la piedra de nuestra familia. La forma en que han lidiado con muchas situaciones diferentes” declaró la hija.

Entre Nick, su hija y un amigo de la familia idearon el plan que ahora está cautivando el corazón de miles de personas por las redes sociales. Decidieron contratar una grúa y ponerla frente al Centro de Enfermería y Rehabilitación de Maristhill.

El abuelo siguió todas las medidas de seguridad que se requieren, utilizó una mascarilla, guantes y se elevó con la grúa 3 pisos para poder sonreirle a su esposa. Nick escribió un letrero en una hoja y con su puño y letra le dijo “Te amo, cariño”.

Su esposa al verlo sonrió y se acercó a la ventana para poder estar unos instantes juntos. No pudo faltar un pequeño regaño al ver lo que el hombre había hecho diciéndole que era peligroso y que bajara a lo que él preguntó: “¿Cuánto me amas” y la respuesta de Marion no se hizo esperar: “Más de lo que sabes”.

Estos gestos hacen que las malas noticias que abundan actualmente pasen a un segundo plano. Comparte la nota para alegrarle el día a las personas que te quieren.