Amy Poole esperaba con ansias la llegada de su segundo hijo. Cuando acudió al médico para una revisión de rutina, el doctor notó que algo extraño estaba sucediendo en el rostro del bebé.

En la ecografía de la semana 20 finalmente descubrieron que el apéndice del bebé estaba creciendo de madera inusual y que se estaba asentando en los alrededores de su nariz. Su condición es conocida como ”encefalocele” y se trata de un bulto formado por la salida del encéfalo al no cerrarse debidamente en tubo neutral durante el embarazo.

 

A pesar de que Amy fue advertida de la situación, jamás imaginó cómo luciría su bebé al nacer.

En el momento en el que lo tuvo en brazos Amy quedó en shock, pues su imagen era muy impactante y desconcertadora. Sin embargo, Amy hizo todo lo que una madre sabe y debe hacer: amar a su pequeño tal y como es.

“Cuando me lo dieron tras el parto, en el hospital de la Universidad en Wales en 2014, estaba tan asombrada que no podía casi hablar.”

Para mala suerte del bebé, a quien nombraron Ollie, el cariño y aceptación de su familia no sería suficiente pues, lamentablemente vivimos en un mundo muy superficial, lleno de gente malvada que con frecuencia hieren los sentimientos del pequeño.

A pesar de que para Amy “Ollie es perfecto. Es mi pequeño Pinocho y estoy orgullosa de él.”,comentó a los medios que la gente que lo conoce le dice que su hijo es feo e incluso recuerda que una persona llegó a comentarle que “su hijo no debió nacer.”

Todos estos comentarios han lastimado los sentimientos de esta hermosa familia que no hace más que brindarle todo el amor a su bebé y enseñarle que es único y bello a su manera.

Ollie es un gran luchador que se ha sometido ya a varias cirugías exitosas para evitar otro tipo de infecciones como la meningitis, y es además un alma increíble. Su gran carisma hace que todos los que de verdad lo conocen se enamoren de él.

Su hermana mayor Annabelle lo adora y juega con él en todo momento. “Ollie y Annabelle se llevan muy bien, siempre están jugando. Annabelle tiene pequeños celos de Ollie ya que él recibe casi toda la atención.” – comentó Amy a los medios.

Hoy con tres años de edad, Ollie y Amy quieren que la gente entienda que una condición física no te hace diferente a los demás; por lo que han compartido este mensaje en sus redes:

“No quiero que otros niños reciban los terribles comentarios que nosotros hemos tenido que escuchar. Creo que la mejor dormida e luchar contra ello es educando a la gente. Hubiera agradecido mucho más que la gente me hubiera preguntado qué era lo que tenía Ollie, y no que sin más le rechazaran por ser feo y lo señalaran con el dedo.”

La fuerza de voluntad de Ollie y los esfuerzos de sus padres para hacerlo sentir amado son dignos de aplaudir. Comparte con tus amigos para crear consciencia sobre el respeto a los demás.

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