Los árboles son parte esencial en la naturaleza de nuestro planeta, además de ser nuestra fuente principal de oxígeno también nos ayudan a conservar la vida en el planeta, además de aportarnos muchos otros beneficios. A pesar de esto el ser humano se ha dedicado a acabar con la flora de nuestro entorno, colocándonos en una situación alarmante, es por eso que muchas organizaciones y personas se han dedicado a proteger la vida de esta en el mundo entero, un claro ejemplo de ello es Antonio Vicente, un hombre que hace más de 40 años comenzó a plantar miles de árboles y actualmente vive dentro de un enorme bosque.

Cuando Antonio era joven tuvo el deseo de comprar un terreno despejado a unos 200 km de Sao Paulo, Brasil y plantar árboles, desde luego las personas lo llamaron ¨loco¨, constantemente le decían que jamás podría comer el fruto de las semillas ya que los plantas tardaban alrededor de 20 años en dar fruto pero él era una persona muy positiva y decidió continuar adelante con sus planes.

En 1973, este hombre por fin pudo comprar su terreno, en aquella época el gobierno facilitaba los créditos para invertir en tecnología agrícola, con la intención de impulsar la agricultura.

Fue criado en una familia de campesinos, desde pequeño comenzó a preocuparse por la expansión de los campos agrícolas ya que estos destruían los bosques y toda la vida que existía en ellos, además, la falta de árboles afectaba seriamente los recursos hidráulicos.

Durante su infancia, Antonio miró como los campesinos cortaban los árboles por el carbón y para crear pastizales, de repente el agua se secó y no regresó. Él sabía cuán valiosa era el agua, misma que nadie fabrica, lo que hacía ver la situación mucho peor, además la población cada vez crecía más. Se preguntaba una y otra vez qué pasaría o si llegarían a quedarse sin agua para siempre.

Los bosques son de suma importancia para conservar el agua porque absorben y retienen grandes cantidades de agua en sus raíces, sin contar que gracias a ellos los suelos no se erosionan.

Cuando tenía 14 años se mudó a la ciudad para comenzar a trabajar como herrero.

Al reunir el dinero suficiente decidió comprar 30 hectáreas en una región montañosa baja, muy cerca de la localidad de San Francisco Xavier, que cuenta con 5.000 habitantes.

Al invertirlo absolutamente todo, Antonio se encontraba sin un peso en la bolsa y comenzó a vivir bajo un enorme árbol al no poder pagar la renta de ningún lugar, se bañaba en el río y se encontraba rodeado de muchos animales como zorros y ratas. Era un hombre muy inteligente así que para crear su cama donde dormir, juntó muchas hojas del árbol.

Afortunadamente nunca pasó hambre ya que comía sándwiches de bananas en el desayuno, comida y cena. Tiempo después decidió plantar distintas semillas y hoy estas se han convertido en grandes árboles, en la actualidad cada uno de estos árboles forman un bosque tropical, en él hay más de 50.000 árboles.

Actualmente Antonio vive en este lugar, lleva la vida que siempre soñó, la Tierra le da todo lo que él necesita, se mantiene alejado de la contaminación de la ciudad y se declara totalmente feliz.

“Hay tucanes, todo tipo de aves, un gran roedor llamado apaca, ardillas, lagartijas, zarigüeyas, e incluso están regresando los jabalíes”

Él se siente orgulloso de haberle devuelto a la Tierra todo lo que ella le ofreció.

¿Qué opinas acerca de la acción de este hombre? ¿Crees que es una buena forma de retribuirle a la Tierra todo lo que esta nos ofrece?

Fuente consultada: nation

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