Los sortilegios y conjuros a la luz de la luna son algo milenario y ancestral. Nuestros antepasados homínidos ya hacían rituales diversos bajo el fulgor de nuestro satélite. En especial durante la luna llena. Durante el plenilunio existe una magnífica coyuntura para cosechar energía poderosa y emplearla en nuestras vidas. Con la luna se puede alimentar futuras manifestaciones y revitalizar cuerpo y espíritu.

El ritual del agua de luna llena es uno de muchos. Es muy propicio cuando se desea beber ─al pie de la letra─ la energía lunar. Esta agua es curativa y puede emplearse para limpiar de energías de baja vibración, equilibrar los chakras e incluso ayudar a sanar el cuerpo físico.

El agua guarda información

El agua puede contener enormes cantidades de información, como lo refiere la investigación del Dr. Masaru Emoto. El científico japonés descubrió que el agua congelada cambia su aspecto según las palabras que oye a su alrededor.

El análisis y sus descubrimientos fueron ampliados por el profesor alemán Boris Koch, cuyo equipo de científicos confirmó que el agua guarda la memoria de cada ser (así sea humano u otra especie animal) o elemento con el que ha estado en contacto.

El agua puede absorber la energía de pensamientos e intenciones ya se trate de positivos o negativos, así como diferentes eventos astrológicos. Este es el motivo por el cual, el rito de cargar y transportar agua durante la luna llena es tan potente; puede convertirse en una herramienta o un medio que cambia la vida, casi siempre para bien.

Agua a partir de la luna llena

Si desea tener una jarra de agua que como una esponja “chupe” la información de la energía de la luna llena, el proceso es de lo más sencillo. Lo importante es su actitud y la energía que se irradie.

Su propia energía afectará al agua también, de modo que se recomienda reflexionar de antemano, para asegurarse de que sus pensamientos son positivos y puros, y su campo de energía tenga raíz y se mantenga en equilibrio. Una meditación simple es todo lo que se necesita.

Hay que escoger el recipiente

Durante a luna llena se debe conseguir un recipiente de vidrio: una botella, una jarra, un vaso o un frasco cualquiera. El vidrio es uno de los materiales más puros para usar ya que no contiene químicos tóxicos como los plásticos, es sólo arena fundida. Debido a que es translúcido, a diferencia de la madera o el metal, la energía irá directamente al agua en lugar del recipiente en sí. Acto seguido, hay que llenar el contenedor al máximo si es posible.

Hay que decorar la vasija

Se debe decorar el recipiente de la forma que se considere apropiada en ese momento. Use puede optar entre escribir palabras inspiradoras, citas o mensajes en él con una navaja o utensilio filoso. Se puede rodear de piedras preciosas. (Si coloca piedras preciosas en el agua, asegúrese de investigar cuáles son seguras para usar en infusiones de agua).

Se puede decorar la vasija con flores y hojas silvestres dejándolas flotar (esto es muy común en rituales de hermandad). Por último, se pueden utilizar velas, ya sea colocar algunas alrededor del recipiente o poner unas cuantas velas flotantes en el agua.

Permitir que el agua se llene de energía

Tras lograr que el recipiente adquiera la apariencia deseada, hay que cubrirlo y colocarlo a la intemperie, junto a una ventana o la puerta. Se precisa que absorba la mayor cantidad de luz de la luna.

Llenar el agua de luna llena con una bendición

El último paso es poner una bendición o un propósito benigno en el agua. Antes de dejarla para la noche, coloque su mano sobre el recipiente y pídale que se cargue con la energía de la abundancia, al mismo tiempo que ruega por algo de iluminación en su vida:

Luna llena, por favor, carga esta agua con abundancia y felicidad.

Su sincera e intensa petición intencional debe sonar de la manera que le hace sentir empoderada e inspirada para vivir su mejor vida para un porvenir fructífero.

Después de ello, debe dejar el recipiente toda la noche y recogerlo el siguiente día.

Usos del agua de luna llena

Después de recoger el agua a la mañana siguiente, se debe continuar con el proceso ritual: otra bendición y beber un primer sorbo de agua.

El ritual requiere que se beba de esta agua durante 28 días seguidos tomando sólo un sorbo.

El rito puede llevarse a cabo en ocasiones especiales. Cuando ello se requiere, puede emplearse dicha agua para preparar una infusión con agua de luna llena.

Al final se puede dejar el agua hasta que se requiera una limpieza bendecida, ya que ayuda a purificar el cuerpo y el campo de energía.

El agua de luna llena es un medio para lograr la comunión con el universo, por lo que debe experimentarse libertad al ingerirla. Cualquier idea para emplear el agua de luna llena será bien redituada.

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