De acuerdo con Green Peace cada año llegan aproximadamente 8 millones de toneladas de basura a los mares y océanos, de los cuales su mayor parte es plástico. Éste problema es tan grande que ya se está investigando que complicaciones de salud nos dará que lo comamos, porque ya se encuentra en mucha de la comida que a diario consumimos. 

Gracias a mentes como la de Julian Lechner, un joven alemán que durante sus estudios en Italia se concentró en encontrarle a los residuos de café una utilidad más, es que podemos dar pasos importantes para que podamos prescindir de los materiales de un sólo uso. 

Fue durante 3 años que Lencher experimentó con diferentes maneras de emplear la borra, entabló relaciones con diferentes científicos y expertos para llegar a su máxima creación actual: Kaffeeform.

En 2015 inició con una taza para tomar expresos hecha con los residuos del café en combinación de biopolímeros, celulosa, almidón, madera y una mezcla de resinas con aceites y ceras. 

Julian sabía que esto iba a ser suficiente por lo que en el 2016, nace la siguiente generación para Kaffeeform, una taza para capuccinos, manteniendo el diseño original con un tono obscuro estilo madera marmoleada, además de ser ligeras, sin BPA, resistentes y su punto más fuerte, son biodegradables. 

En la actualidad la marca cuenta ya con 4 diferentes modelos que solo se pueden conseguir en Europa y el más interesante es la Weducer Cup que sirve para llevar tu café a todos lados, como un vaso desechable que te darían en cual quieres cadena de restaurantes o cafés. Fue en 2018 que esta idea se volvió tendencia por ganar el premio Red Dot uno de los premios de diseño más importantes del mundo y así continuar cautivando a las audiencias. Esperemos que algún día puedan llegar estas ideas a todo el mundo. ¿Y tú qué opinas? ¿Cuantas tazas conseguirías?

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