El descubrimiento de una gran ciudad maya, desconocida y olvidada en la selva de Guatemala fue localizada recientemente. Este hallazgo ─hecho con una moderna herramienta de láseres lanzados desde un avión─, cambia de muchas formas la forma de ver a esta asombrosa civilización precolombina.

Un hallazgo sorprendente

La insondable y a menudo impenetrable selva de Guatemala guarda en sus entrañas un secreto: una enorme red de casas, caminos de antiguas carreteras, fortificaciones y muros para la defensa de la ciudad e incluso una nueva pirámide de siete pisos. De acuerdo a los expertos y arqueólogos, éstos son los vestigios de una gran ciudad maya escondida, de la cual, hasta ahora, no se tenía noticia de su existencia.

Con tantas carreteras uniendo las estructuras, los científicos han comenzado a realizar muchas preguntas de lo más pertinentes. Por principio de cuentas, la población de tal asentamiento podría ser hasta dos o tres veces más grande de lo que se pensaba originalmente. Y la existencia de dicha intercomunicación entre ciudades sería una señal de que el comercio tenía mucha importancia para ellos así como el traslado de materias primas, bienes y animales.

Por otra parte y en otro contexto, están los muros defensivos, las murallas y las fortalezas. Este hallazgo indicaría que «la guerra no sólo estaba ocurriendo hacia el final de la civilización», en opinión de uno de los expertos. Es decir, habrían sido enfrentamientos «a gran escala y sistemáticos», incluso «durante muchos años», indicó Tom Garrison, un arqueólogo especialista en la cultura maya quien trabaja para National Geographic.

Este insólito hallazgo arqueológico fue posible gracias a una tecnología innovadora llamada LIDAR. Esta herramienta de vanguardia es como un láser. El láser toma imágenes de la selva sin tomar en cuenta a los árboles y el resto de las vegetaciones. Es una excelente e innovadora forma para determinar si existen estructuras ocultas en ella.

LIDAR reporta sus resultados

Expresando su opinión sobre el descubrimiento hecho con LIDAR, Garrison señaló a la revista Live Science un curioso detalle: «Tal vez, finalmente, hubiésemos llegado a esta colina donde está la fortaleza, pero estuve a unos 150 pies de ella en 2010 y no vi nada».

En suma y para clarificar, la herramienta emite láseres desde un avión. El láser refracta contra el suelo, y mide  longitudes de onda y elabora una especie de mapa de los diferentes materiales encontrados y de las posibles estructuras existentes en la región en donde se busca.

«LIDAR está revolucionando la arqueología de la misma forma que el Telescopio Espacial Hubble revolucionó la astronomía», afirmó Francisco Estrada-Belli, arqueólogo de la Universidad de Tulane, a National Geographic.

Con el mismo enfoque, Lisa Lucero, antropóloga de la Universidad de Illinois, señaló también a Live Sciencie que «LIDAR es mágico». En el ínterin, David Stuart, de la Universidad de Texas en Austin, puntualizó en forma categórica que esta innovadora herramienta analiza la zona con tanta precisión que las características rectangulares como carreteras, cimientos, plazas u otras estructuras simplemente saltan a la vista.

La relevancia del hallazgo

La relevancia del proyecto es enorme, dado que no sólo se trata de ahondar en las características de una cultura, sino también de su tamaño. «La mayoría de las personas se habían sentido cómodas con estimaciones de población de alrededor de 5 millones», comenta Estrada-Belli.

«Con esta nueva información, no es irracional pensar que había de diez a quince millones de personas allí, incluidas muchas que vivían en zonas pantanosas y bajas, que muchos de nosotros consideramos inhabitables», dijo a la prensa.

Además, tal y como se comentó antes, el descubrimiento pone en una nueva perspectiva el papel del comercio y de los enfrentamientos entre varias civilizaciones. La guerra podría haber sido sistemática y haber durado muchos años.

Conociendo esta nueva ciudad o nueva red de estructuras, nuestra visión de esta asombrosa civilización precolombina cambia radicalmente.

Las evidencias apuntan a que se trataba de una antigua metrópoli de mayor tamaño de lo que podría pensarse. Para los expertos a cargo del proyecto, estos nuevos descubrimientos acercan a las civilizaciones centroamericanas a otras culturas sofisticadas y tan avanzadas como las antiguas civilizaciones de Egipto, Grecia, Roma o China.

Aún hay mucho por analizar y se requieren muchos estudios. Todo ello hace preguntar a los investigadores sobre los tesoros ocultos que guarda la selva sobre la cultura maya.

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