Durante su estadía de una semana en el resort, una pareja caminó descalza a lo largo de las doradas arenas, tomando el sol tropical. En enero de 2018, Eddie Zytner y Katie Stephens, de Windsor, Ontario, volaron a Punta Cana, República Dominicana, para relajarse en el IFA Villas Bavaro Resort and Spa. “Durante gran parte de nuestro viaje, nos dimos cuenta de que nos rascábamos mucho los pies”, dijo Eddie a CTV News en una entrevista telefónica. “Habíamos escuchado hablar de las pulgas de arena, así que al principio asumimos que era eso”.

Inicialmente, Katie Stephens y Eddie Zytner creyeron que la intensa comezón en los pies había sido ocasionada por pulgas en la arena durante sus vacaciones de una semana en el Resort IFA Villas Bávaro a principios de enero, pero al regresar a casa descubrieron que se trataba de una infección seria.

Zytner dijo que al volver de su viaje de ensueño el pasado 18 de enero notó una terrible hinchazón en los pies y ampollas en los dedos, además de que la comezón se hizo insoportable.

La pareja dijo que, según el reporte médico, las “larvas migratorias”, comunes en países con climas tropicales, estaban causando el problema. La condición médica se conoce como anquilostomosis, una enfermedad causada por nematodos.

“Las larvas (forma inmadura del gusano) penetran la piel. Estas se desplazan hasta los pulmones a través del torrente sanguíneo e ingresan a las vías respiratorias. Los gusanos tienen aproximadamente media pulgada (1 centímetro) de largo”. “Después de subir por la tráquea, las larvas son ingeridas. Posteriormente infectan el intestino delgado. Las larvas se transforman en gusanos adultos y viven allí durante 1 o más años. Los gusanos se sujetan a la pared intestinal y succionan sangre, lo cual provoca anemia por deficiencia de hierro y pérdida de proteínas. Los gusanos adultos y las larvas se excretan en las heces”.

Afortunadamente, esta vez, el médico sabía exactamente lo que habían contraído.

“Cuando volví al hospital el lunes fuimos muy afortunados que el médico de urgencias hubiera visto esto antes, hace 10 años y de un turista que regresaba de Tailandia”, escribió Eddie en un posteo de Facebook.

El médico dijo que tenían anquilostomas en los pies o también llamados larvas migratorias cutáneas.

“Tengo docenas de gusanos en los pies, y Katie también”, dijo Eddie al Windsor Star.

“Es bastante asqueroso. Es algo que vive en tu cuerpo y que se supone que no debería estar ahí”, dijo Eddie. La pareja sospechaba que habían contraído anquilostomas mientras caminaban descalzos por la playa del resort en la República Dominicana.

Las larvas migratorias cutáneas microscópicas suelen infectar a gatos o perros. Estos anquilostomas tienden a vivir en la arena o en el suelo donde el perro o gato infectado defecaron.

Para curar esto, la pareja tuvo que tomar un medicamento que no tiene licencia para venderse en Canadá, así que el médico reportó su caso y envió fotos de sus pies al Ministerio de Salud de Canadá para obtener la medicina.

Desafortunadamente, a pesar de la grave hinchazón, el Ministerio de Salud de Canadá negó su solicitud y declaró que su caso “no era lo suficientemente grave”.

Para obtener el medicamento requerido, la madre de Eddie condujo hasta Detroit, Estados Unidos, y pagó alrededor de USD 65 (casi 88 dólares canadiense) por la ivermectina.

Eddie y Katie tomaron la medicación durante dos días, y por fin, empezaron a mejorar, aunque todavía necesitaban una muleta para caminar.

“Nuestras ampollas disminuyeron bastante… Los gusanos han muerto. O deberían estarlo”, dijo Eddie.