La calaminta azul es una abeja solitaria y se creía extinta.

De nuevo en Estados Unidos, una rara especie de abeja, que muchos en la comunidad científica daban por extinta, ha reaparecido en Florida, donde solían verse hasta hace unos 4 años, todo esto en el marco de la cuarentena que siguen los habitantes para protegerse del coronavirus.

Se llama “calaminta azul” y fue vista por primera vez en el 2011 cerca de cuatro lugares ubicados en un área de cerca de 10 km cuadrados en Lake Wales Ridge, en Florida Central.

El Museo de Historia Natural de Florida informó que el investigador Chase Kimmel fue quien se percató de estos insectos color azul metálico.

Su hallazgo ocurrió mientras instalaba paneles cerda de un campo de flores llamadas calamita ashei, de los cuales estos insectos se alimentan.

“Estaba abierto a la posibilidad de que no encontráramos a la abeja en absoluto, así que el primer momento en que lo vimos en el campo fue realmente emocionante”, expresa Chase.

Junto con su asesor, Jaret Daniels, director del Centro McGuire para Lepidópteros y Biodiversidad del museo, estaban ocupados en las actividades de los paneles, que es parte de un proyecto de investigación para determinar el estado y ubicación actual de las abejas azules, cuando vieron este ejemplar, que parece que escuchó sus ruegos por la reaparición.

Se cree que la región del Lake Wales Ridge es su hábitat natural dentro de Florida y este ecosistema es uno con los mayores registros de especies desaparecidas hasta el 2015, de acuerdo a un informe del Servicio de Pesca y Vida Silvestre.

“Esta es una abeja altamente especializada y localizada” comenta Jaret.

Esta especie de abeja crea nidos individuales en lugar de colmenas, y aunque no se hayan encontrado nidos recientemente, este hallazgo refuerza la idea que este insecto tiende a usar tallos huecos, agujeros en árboles muertos como sus nidos.

Este hallazgo llena de esperanza a una nación que últimamente ha sido atacada por diferentes peligros además del coronavirus. Comparte esta noticia para esparcir las buenas nuevas.