Son una especie única.

Un biólogo marino ruso que ha dedicado su vida al estudio del océano, ha capturado algunas imágenes y videos extraordinarios de una pequeña especie de molusco conocido como “ángel del mar”.

Se les llama así por su apariencia alada, estas criaturas acuáticas tienen cuerpos luminiscentes y su hábitat natural son las heladas aguas del norte del planeta.

Su tamaño no supera los 5 centímetros y su aleteo asemeja a una especie de vuelo submarino dándole más énfasis a su parecido con un ángel.

Su nombre científico es ‘clione limusina’ y son parte de una familia de moluscos gelatinosos que desarrollan una concha únicamente durante su fase embrionaria.

El biólogo marino y fotógrafo Alexander Semenov estudia animales invertebrados como el ángel del mar. Según su perfil de Flickr, dirige un equipo de buzos en la Estación Biológica del Mar Blanco, dirigida por la Universidad Estatal de Moscú.

En su perfil de Flickr escribió:

“Mi objetivo personal es estudiar la vida submarina a través de lentes de cámara y aumentar el interés de las personas en la biología marina. Lo hago compartiendo todos mis hallazgos a través de las redes sociales y en la vida real a través de conferencias públicas, películas, exposiciones y eventos en los medios”.

Los ángeles marinos son criaturas hermosas y misteriosas. Estos moluscos pterópodos de agua fría se encuentran entre las especies más estudiadas en neurobiología, pero al mismo tiempo se sabe poco sobre su ciclo de vida.

En algún momento aparecen repentinamente debajo de una capa de hielo que cubre el mar, y en pocas semanas hay tantos que en un metro cúbico de agua que puede haber hasta 500 ángeles marinos. Con su tamaño de 3-5 cm es una vista bastante espectacular.

Pero una vez que el agua comienza a calentarse demasiado, desaparecen. Nadie sabe a dónde van, pero el próximo invierno, en febrero, aparecen nuevamente bajo el hielo.

Solo se sabe que pueden sobrevivir sin alimentos durante más de seis meses, reduciendo significativamente su tamaño durante la inanición. Hasta ahora, nadie ha descubierto cómo rastrear la vida de un pequeño ángel en los mares árticos durante todo el año para averiguar a dónde van.

El mar guarda especies de animales y plantas que aún faltan por estudiar. Comparte esta nota para sorprender a tus amigos con esta galería.